
La Asociación de Jubilados y Pensionistas La Pilarica forma parte de la vida social de Polop desde hace décadas. Mucho antes de su formalización administrativa, las personas mayores del municipio ya contaban con un espacio donde reunirse, conversar, jugar una partida y, sobre todo, compartir tiempo y compañía.
Desde la Concejalía de Bienestar Social del Ayuntamiento de Polop de la Marina, dirigida por Julia Bautista, hemos querido conocer mejor su historia, su presente y los retos que afronta de cara al futuro. Para ello hemos conversado con Paco Santacreu, actual presidente; Miguel Santamaría, tesorero; y Francisco Fuster Balaguer, expresidente de la asociación.
Una conversación que permite mirar atrás, pero también reflexionar sobre la importancia que siguen teniendo el asociacionismo, la participación y los espacios de encuentro en esta etapa de la vida.
Una historia que comenzó antes de los papeles
¿Cuándo nació la Asociación de Jubilados y Pensionistas La Pilarica?
La historia de La Pilarica se remonta, al menos, a 1985. Aunque entonces la asociación todavía no se encontraba formalmente dada de alta, las personas mayores de Polop ya se organizaban y disponían de un espacio en las propias dependencias del Ayuntamiento.
En aquellos años, Emilio Lledó Pérez ejercía como presidente y aquel local se convirtió en un lugar habitual de reunión. Por las tardes se juntaban para conversar, jugar al dominó o a las cartas y pasar un rato en compañía. Incluso contaban con un pequeño bar atendido por un matrimonio.
La documentación conservada es posterior y sitúa en 2003 una de las primeras referencias a la formalización administrativa de la asociación. Parte de la documentación de aquellos primeros años no se conserva, por lo que resulta difícil establecer una fecha exacta para su nacimiento. Lo que sí permanece es la memoria de quienes participaron en ella y las fotografías que muestran que La Pilarica ya tenía vida mucho antes.
¿Quiénes han estado al frente de la asociación durante todos estos años?
La presidencia de Emilio Lledó Pérez es la primera de la que se tiene constancia en esta etapa inicial. Después fueron tomando el relevo Vicente Devesa Lledó, Tomás Orts Gadea, Francisco Fuster Balaguer y, actualmente, Paco Santacreu.
Distintas juntas directivas y numerosos socios y socias han contribuido durante todos estos años a mantener viva la asociación y adaptarla a cada momento.
De las partidas de dominó a nuevas formas de convivencia
¿Cómo ha evolucionado La Pilarica desde aquellos primeros años?
La esencia sigue siendo la misma: reunirse y compartir. Lo que ha cambiado es la forma de hacerlo.
En sus primeros años, buena parte de la actividad se concentraba en el propio local. Era habitual encontrar varias mesas jugando simultáneamente al dominó o a las cartas. Había menos alternativas de ocio y aquel espacio desempeñaba un papel muy importante en el día a día de muchas personas mayores.
Con el paso de los años, los hábitos han cambiado. Las nuevas generaciones de jubilados viajan más, tienen otros intereses y otras formas de relacionarse, y aquellas tardes de partidas multitudinarias ya no son tan habituales.
La asociación también ha evolucionado, incorporando viajes, comidas, encuentros de convivencia, chocolatadas y bailes, entre otras propuestas.
¿Cuántas personas forman actualmente La Pilarica?
La asociación cuenta actualmente con cerca de 200 socios y socias. El pasado año fueron aproximadamente 196, una cifra que refleja el importante peso que continúa teniendo La Pilarica entre la población mayor del municipio.
¿Hay alguna actividad especialmente importante para vosotros?
Los encuentros de convivencia ocupan un lugar especial. Son jornadas que consiguen reunir a muchas personas y que adquieren todavía más valor para quienes, por su edad o circunstancias personales, tienen menos oportunidades de salir y relacionarse.
También el baile ha formado tradicionalmente parte de la vida de la asociación y continúa siendo una de las actividades que recuerdan con especial cariño.
Para quienes forman parte de las diferentes juntas directivas, ver disfrutar a los socios es precisamente una de las mayores satisfacciones: comprobar que una comida, un baile o una chocolatada consigue reunirlos, hacerles disfrutar y generar momentos compartidos.
Un espacio contra la soledad
¿Qué aporta una asociación como La Pilarica a las personas mayores de Polop?
Sus representantes lo tienen claro: compañía.
Disponer de un lugar donde encontrarse con otras personas de edades y circunstancias similares contribuye a mantener las relaciones sociales y ayuda a evitar situaciones de aislamiento y soledad.
La asociación quiere seguir siendo precisamente eso: un espacio al que acudir, donde encontrarse con otras personas y sentirse parte activa de la comunidad.
¿Qué significa para vosotros ser un punto de encuentro para las personas mayores?
Es uno de los principales motivos de existencia de La Pilarica. No se trata únicamente de organizar actividades, sino de crear oportunidades para salir de casa, conversar, mantener amistades, conocer gente y continuar participando en la vida social del municipio.
Especialmente a determinadas edades, cuando pueden producirse pérdidas personales o reducirse los círculos sociales, contar con estos espacios cobra todavía mayor importancia.
La experiencia también construye pueblo
¿Qué pueden aportar las personas mayores a Polop?
La respuesta surge inmediatamente durante la conversación: experiencia.
Décadas de vida, trabajo, familia y participación en el municipio constituyen un conocimiento que no debería perderse. Las personas mayores no son únicamente destinatarias de actividades o servicios; siguen teniendo capacidad para participar, transmitir conocimientos y contribuir a la vida de Polop.
Y esa es también una de las ideas que quieren trasladar a las generaciones más jóvenes: cumplir años no significa dejar de hacer cosas.
“Que vean que a nuestra edad seguimos activos y hacemos cosas”. Una forma sencilla de expresar una idea mucho más amplia: la jubilación puede abrir una nueva etapa para relacionarse, participar y disfrutar.
Mantener activa la asociación, el principal reto
¿Qué os gustaría conseguir de cara al futuro?
El principal objetivo es continuar ofreciendo motivos para que los socios y socias participen y se mantengan activos.
Sin embargo, organizar nuevas propuestas requiere participación. Para que actividades, talleres o encuentros puedan mantenerse es necesario contar con un número suficiente de personas interesadas.
Por eso, uno de los retos de La Pilarica es precisamente conseguir una mayor implicación y animar a las nuevas generaciones de jubilados y pensionistas a acercarse a la asociación.
¿Qué le diríais a una persona jubilada o pensionista de Polop que todavía no forma parte de La Pilarica?
El mensaje es directo: “Nos hace mucha falta”.
La continuidad de una asociación con tantos años de historia depende de que lleguen nuevas personas, participen y poco a poco también tomen el relevo.
La Pilarica quiere seguir siendo un espacio abierto para las personas jubiladas y pensionistas del municipio, un lugar donde encontrarse y donde cada persona pueda aportar también aquello que sabe y aquello que le gusta hacer.
Una asociación que quiere seguir haciendo camino
¿Qué pediríais a la población y al Ayuntamiento?
Colaboración y participación.
Sus representantes agradecen el apoyo recibido y destacan también la relación y colaboración con otras asociaciones del municipio. Pero miran al futuro conscientes de que mantener vivo el tejido asociativo requiere el compromiso de todos.
Al Ayuntamiento le piden que continúe colaborando y apoyando sus iniciativas y, a la población, especialmente a las personas jubiladas y pensionistas, que se acerquen, participen y ayuden a mantener viva la asociación.
Después de décadas de encuentros, partidas, viajes, bailes, comidas y conversaciones, La Pilarica quiere continuar haciendo aquello para lo que nació: reunir a las personas.
Porque detrás de cada actividad hay algo mucho más sencillo y, probablemente, mucho más importante: tener un lugar donde encontrarse y alguien con quien compartir el tiempo.